Si era, ya no es.
Lo que fue ayer, hoy se convirtió.
Para bien o para mal cambió.
Ya no es lo que fue y el agua del río corrió.
Nada se mantiene igual.
Por eso no pensé.
Continúe escalando.
Y olvide mirar atrás
A lo que fue.
No hay coletas de cintas de colores.
No hay muñecas que rían o lloran.
No hay cuentos de hadas.
No hay nada de la niña que fui.
Esa chiquilla que reía por todo.
Esa chiquita que lloraba cuando se caía.
Todo se ha reducido.
Los árboles gigantes quedaron pequeños.
Los ríos se volvieron charcos
En los que podría chapotear si no hubiera crecido.
Aquel tobogán que casi tocaba el cielo
Se volvió de repente algo tan pequeño como yo misma.
Nada es igual.
Salvo, su sonrisa.
Esa siempre es la misma.
Gentil y cálida.
Por eso lo amo
Aunque no lo diga.
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